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sábado, 29 de mayo de 2010

El “Helado” tiene Historia

Actualmente la temporada de Invierno en Japón está a punto de culminar para dar paso a la Primavera; sin embargo, muchos países del Occidente ya se encuentran en Verano, pasando días calurosos en los que pareciera que hasta las paredes se derriten, así que para ellos, nada más gratificante que disfrutar de un cremoso y delicado helado para aliviar la temperatura. Si bien es un manjar cotidiano ¿alguna vez te has detenido a pensar cuál es su origen?
La historia del helado se remonta miles de años atrás en el continente Asiático. De hecho, comenzó hace más de 3.000 años, en China, siendo sus emperadores los primeros en degustarlo. Más información e imágenes en el interior de esta entrada…




Sus cocineros mezclaban nieve y hielo de las montañas con frutas, vino y miel para obtener una deliciosa y fresca preparación. De la misma manera, el emperador Romano “Nerón Claudio César” (37-68 AC) enviaba esclavos a las montañas para obtener nieve para congelar los jugos de fruta que tanto disfrutaba añadiendo néctar y miel.
Siglos más tarde, en 1295, el mercader y explorador veneciano “Marco Polo” retornó de su viaje al Lejano Oriente con la receta para elaborar helados con nieve de aspecto similar a los sorbetes que se consumen hoy en día. Fue así como se cree que los helados hicieron su llegada a Italia. La receta, a diferencia de lo que se conocía hasta entonces, combinaba leche con nieve, obteniendo mayor cremosidad. Esta innovación causó gran interés y pronto la gente de mayor dinero de Italia disfrutaba de estos enriquecidos helados.

La historia continúa con los chefs de Catalina de Medici, quienes llevaron este delicioso postre a Francia cuando contrajo matrimonio en 1533 el Rey “Enrique II”. Con rapidez, los cocineros franceses comenzaron a elaborar este manjar de leche congelada. De hecho, un chef francés instaló el primer negocio a la calle para venderla, siendo el pionero en agregar sabores como chocolate y frutilla.

Cuando el Rey “Carlos I” de Inglaterra visitó Francia en el año 1600, se le convidó con este exquisito postre. Compró la receta al chef francés y la llevó a su país. Los invitados a un banquete en su corte quedaron fascinados al probar el nuevo y fresco postre que parecía un copo de nieve. El rey pagó una pensión de por vida a su chef para evitar que este divulgara la receta, convirtiéndola en una delicatesen exclusiva de la corte. Sin embargo, a la muerte del rey, la receta del helado ya no era más un secreto.
Luego, la costumbre de comer este postre helado se trasladó a los Estados Unidos, donde era servido a famosas personalidades como Thomas Jefferson y George Washington. Fue tal la aceptación, que la primera heladería en Estados Unidos abrió sus puertas en 1776, en la ciudad de Nueva York, y fueron ellos quienes les pusieron el nombre de “Iced Cream”, o sea, “Crema Helada”, que luego derivó en “Ice Cream” tal como se conoce hoy día. En el año 1903, un vendedor de helados ambulante de las calles de Nueva York llamado “Italo Marchiony”, cansado de que la gente se fuera con sus vasos o los rompiera, inventó el “cono de helado” elaborado con oblea.
Más allá de las leyendas que acompañan la invención, la historia del helado está íntimamente relacionada con el desarrollo de técnicas de refrigeración. Con el paso de los años, dichas técnicas han ayudado de forma significativa a mejorar la preparación de este cremoso postre, obteniendo una enorme variedad de texturas, mejorando los sabores, y teniendo mayores colores. Es por eso que hoy en día el helado tiene diversas presentaciones, con multiples decoraciones que no sólo endulzan la vista, sino también el paladar.
Así que, la próxima vez que disfrutes de un helado, agradecerás a los ancestros por semejante manjar.

“Tomar Cerveza ayuda a Fortalecer los Huesos”


~¿Y quién dijo que sólo la leche ayuda a fortalecer los huesos?~

La cerveza quizás sea mucho más que una rica y refrescante bebida, que no sólo ayuda a hacer crecer la panza de los bebedores rutinarios y estimular de la mejor manera a la persona que la consume cuando ésta se encuentra en una fiesta o reunión, sino que además, también podría contribuír a mantener los huesos bien sanos. ¿Cómo?
La cerveza quizás sea mucho más que una rica y refrescante bebida, ya que podría contribuir a mantener los huesos bien sanos. A esas conclusiones llegó un estudio realizado en Estados Unidos, que encontró que la cerveza podría ser una importante fuente de silicio en la dieta.
El silicio presente en esta bebida se encuentra en la forma de ácido ortosilicico soluble, que es considerado importante para el crecimiento y el desarrollo de los huesos. Por ese motivo, la abundancia de este compuesto podría ayudar a prevenir la osteoporosis, el tipo de enfermedad ósea más frecuente. Más información en el interior de esta entrada…




~Definitivamente la cerveza te estimula de la mejor manera…~

~”SI Tomas, NO Manejes”. está claro que No podrás hacerlo en esas condiciones…~
Esta enfermedad (osteoporosis) se verifica cuando el cuerpo humano no puede sintetizar suficiente cantidad de hueso nuevo y, por ese motivo, el esqueleto se deteriora. Generalmente progresa con el tiempo y la persona que la sufre solo se entera años después, cuando ya se encuentra en un estado muy avanzado. Suele afectar a las mujeres de más de 50 años y a los hombres mayores de 70.

~”Un porrón de silicio para disfrutar”~

Para estudiar si la cerveza podría contribuir a mantener la salud de los huesos, los científicos de la Universidad de California, estudiaron los métodos usados para producir cerveza, la materia prima y los tipos de cerveza, siempre con relación a los niveles finales de silicio que son ingeridos por los consumidores.
Las conclusiones, publicadas en la revista “Journal of the Science of Food and Agriculture”, fueron que la cerveza podría constituir una fuente rica de silicio en la dieta.

Los científicos analizaron 100 marcas comerciales de cerveza y encontraron que tenían entre 6,4 y 56,5 miligramos de silicio por litro de cerveza, cuando el consumo diario máximo recomendado de este nutriente es de alrededor de 50 miligramos.
Además, el investigador Charles Bamforth dijo que comprobaron que la cantidad de silicio presente en la cebada no se modifica durante el malteado. Este compuesto se encuentra principalmente en la cáscara del grano de cebada, que no se ve grandemente afectado durante la producción de la cerveza.
Sin embargo, cabe aclarar que esta investigación se enfocó en el contenido de silicio en la cerveza pero no analizó de manera clínica el efecto sobre los huesos de las personas. Habrá que esperar nuevos estudios para corroborar las conclusiones de este reciente e interesante análisis.

Fuentes:
http://www.neomundo.com.ar/
http://www.periodismo.com/

viernes, 28 de mayo de 2010

“Umami”: El Quinto Gusto

Desde niños en la escuela enseñan que los seres humanos sólo distinguen 4 sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo. Sin embargo, a comienzos del siglo pasado especialistas en el tema han determinado que la lengua posee receptores especializados para un quinto sabor: el “Umami” 「うま味」.
El mismo es el resultado de estimular dichos receptores al consumir alimentos como carnes, quesos, sopas y otras proteínas en forma libre que presenta ácido glutámico o glutamatos. Umami 「うま味」 es la palabra Japonesa de “Sabroso” y en China se lo conoce como “Xianwei”, que significa “sabor fresco o delicioso”. Más información en el interior de esta entrada…




Fue un científico japonés llamado Kikunae Ikeda de la “Tokyo Imperial University”, quien en el año 1908 aisló de las algas marinas la molécula responsable del sabor, el aminoácido glutamato monosódico. Los aminoácidos son los eslabones que forman las proteínas, precursores de multitud de pequeñas moléculas y combustibles metabólicos para el organismo. Debido a que los aminoácidos son esenciales para la vida podría existir una razón evolutiva para la presencia de una vía gustativa exclusiva que haga a los aminoácidos atractivos para su consumo.
En conclusión, este descubrimiento de receptores de aminoácidos relacionados al umami ayuda a explicar cómo los mamíferos, incluyendo los seres humanos, regulan la ingesta de alimentos ricos en aminoácidos para obtener una alimentación balanceada. La apreciación de este sabor se ve potenciada con la presencia de un nucleótido llamado IMP aunque por otro lado se descubrió que este sabor se puede ver inhibido por la presencia de otros más fuertes.

Si bien su descubrimiento data de principios del siglo pasado, fue recién a comienzos del año 2000 que la revista “Nature Neuroscience” publicó el hallazgo del receptor gustativo específico para el glutamato monosódico y otros similares, aceptándose como prueba definitiva de que el umami es un sabor básico.
A diferencia de los otros 4 sabores, percibir el umami no es tarea fácil. Según explicaba su descubridor:

“Un paladar atento detectará un rasgo común en el sabor de espárragos, tomates, quesos o carnes, un matiz bastante peculiar y que no puede ser encasillado dentro de ninguno de los 4 sabores clásicos”.

Este está presente en los tomates, los hongos shiitake, las trufas, los porotos de soja, las patatas, el repollo chino, las zanahorias, el queso parmesano, el té verde, las algas marinas y mariscos, así como en las carnes.
El glutamato no es un ingrediente nuevo en la cocina sino que ha sido históricamente empleado en varios pueblos para potenciar el sabor de los alimentos. España en su famoso jamón serrano, Italia en su queso parmesano y países de Asia en la salsa de soja son algunos ejemplos de ello. Aunque por sí sólo no posee sabor agradable, consumido en dosis adecuadas puede convertir un plato en una verdadera delicia.
 

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